El invierno se vino con todo y no me dejó disfrutar de los días otoñales. Así que a falta de un clima apropiado hoy traigo la estación a la mesa de la mano de una de mis frutas favoritas: la MANZANA.
Durante estos meses se consiguen en mayor cantidad y a precios más económicos, especialmente si se compra en el Mercado Central o algún mercado de frutos. El problema con comprar en cantidad es ¿qué hacemos con tantas manzanas?
Si bien es uno de mis snacks favoritos, no como tantas por día y no duran eternamente así que hoy les comparto dos de mis recetas de cabecera para realizar con manzanas que sobran o que están arenosas (no hay nada que deteste más que la manzana arenosa para comer como colación).






